Entrevista al Dr. Francisco Sidgman Galleguillos

12 Septiembre 2024

El pasado 18 de agosto, la OMS decretó una emergencia internacional por un nuevo brote en África del virus conocido como Mpox, antes conocido como viruela del mono. Se trata de la primera alerta luego de la ocurrida en 2022, aunque ahora se trata de una nueva variante del virus que presuntamente podría generar casos más graves.

Aunque no se han registrado casos confirmados de la nueva variante en el país, el Ministerio de Salud ha retomado la campaña de vacunación contra el virus que, como en 2022, está destinada a grupos específicos de población, como el de hombres que tienen sexo con hombres. Si bien se trata de una medida de prevención necesaria, la desinformación y los estigmas vuelven a hacerse presentes en la discusión pública, lo que tiene consecuencias en la concienciación individual y el acceso a la vacunación.

En este contexto, muchas dudas quedan en el aire. ¿Es una infección de transmisión sexual? ¿Me debo vacunar sólo si soy un hombre gay? ¿Cómo se contagia y cuáles son los síntomas? Para poder aclarar todas estas interrogantes, hemos hablado con Francisco Sidgman Galleguillos, médico inmunólogo del Hospital del Salvador.

 

Existe mucha desinformación y estigmas en torno a la enfermedad antes conocida como viruela del mono. Para poder despejar dudas, ¿puedes contarnos cómo la podemos definir desde un punto de vista clínico? ¿Es o no es considerada una infección de transmisión sexual?

La viruela del mono, que actualmente se conoce como Mpox, es una enfermedad infecciosa causada por un virus. La infección no es de transmisión sexual, sino que por contacto directo estrecho entre personas o fomites, es decir objetos contaminados.

Se transmite por contacto estrecho con las lesiones o secreciones de las/os pacientes infectadas/os. Es un virus muy parecido al de la viruela (conocida como “Small Pox”), pero mucho menos contagioso y menos letal.

La Mpox siempre ha existido, pero raramente había afectado al ser humano. Hasta el año 2022, los casos eran esporádicos y principalmente en zonas específicas de África. Ese año hubo una variación en el virus, que lo hizo más transmisible a los humanos; esta es la variante que llegó a Chile.

Este año apareció una nueva variante en África, que al parecer es más contagiosa y letal, pero aún no llega al país.

Si no es una ITS, ¿por qué los hombres que tienen sexo con otros hombres se considera una población objetivo en las campañas de vacunación? ¿Qué otros grupos específicos se consideran dentro de esta campaña?

Esto es importante, porque la variante del 2022 tuvo una manera muy particular de propagarse. En estos casos, se transmitió principalmente entre hombres que tienen sexo con hombres (HSH), con lesiones en zonas anales, genitales u orales. Para efectos prácticos, si bien no es una ITS, se comportó como tal, ya que el contacto directo entre pacientes se dio principalmente en el contexto de relaciones sexuales

¿Esto la convierte en una ITS? No, ya que es el contacto estrecho la causa de la infección, no la relación sexual en sí. Prácticamente la totalidad de los casos en Chile afectaron a HSH, lo que los convierte en el principal grupo de riesgo. De esta forma se prioriza vacunar a personas que tuvieran riesgo de contacto y HSH, con independencia de la edad, la orientación sexual o la identidad de género.

Además, actualmente se vacuna si eres usuario de PrEP, tuviste contacto estrecho con una persona con Mpox, eres trabajador/a sexual, vives con VIH -independiente de tu edad-, tienes o has tenido una ITS durante el último mes.

Es importante recalcar que, cuando se debe crear una estrategia nacional para el control de una enfermedad, se deben tomar en cuenta muchos factores, como el costo y la disposición del recurso. La vacuna utilizada es efectiva, pero cara y escasa, por lo que se dirigió la vacunación al grupo de pacientes más afectado. Esto no solo se hace para la infección por Mpox, sino que en otras enfermedades como la influenza. En este caso, la campaña va dirigida a los grupos que tienen riesgo de infecciones graves, por ejemplo, las personas mayores. No se trata de una discriminación, sino que una medida de salud pública para optimizar los recursos y proteger a aquellas personas que efectivamente están más expuestas.

Ahora bien, en el caso de la Mpox, la nueva variante se ha comportado de una forma diferente, por lo que no se puede descartar que en algún momento cambie la estrategia.

Para aclarar dudas, ¿por qué es importante usar el término “hombres que tienen sexo con hombres” y no “hombres gays” para definir a esta población objetivo? ¿Qué riesgos conlleva confundir estos conceptos como sinónimos o simplemente pensar que es una enfermedad propia de los hombres gays?

Para responder esto, se debe hacer una diferencia. Hay hombres heterosexuales que disfrutan con el sexo con otros hombres, pero no por eso dejan de ser heterosexuales; esto quiere decir que las prácticas sexuales no están intrínsecamente vinculadas con la orientación sexual de las personas, y no debemos asociarlas en una relación causa-efecto.

En el caso de la Mpox, lo que se ha observado es que los hombres que tienen sexo con hombres, independientemente de su orientación sexual, son los más afectados. El principal problema es el estigma y llegar a pensar que solo hombres homosexuales pueden padecer esta infección. Recordemos lo que pasó hace décadas con el VIH, en que se pensaba que sólo afectaba a hombres gays y, actualmente, la mayoría de las personas que viven con la enfermedad en el mundo corresponden a mujeres cisgénero.

Siguiendo esta línea, ¿qué otros factores relacionados con la Mpox consideras importante despejar, especialmente teniendo en cuenta la incidencia de los estigmas en la historia de la comunidad LGBTI+ en relación a cuestiones de salud y vida sexual?

Es importante recalcar que en ambos brotes también se han visto afectados mujeres y niños/as, por lo que nadie está libre de tener Mpox. Porque, como hemos dicho, el contagio es por contacto directo con las lesiones y fomites, no exclusivamente sexual. Si alguien tiene síntomas, debe acercarse al servicio de urgencia más cercano y aislarse, de manera de proteger al resto de las personas.

Independiente de esto, la comunidad se debe hacer cargo del tema y enfrentarlo sin caer en la autodiscriminación.

Para terminar, ¿cuáles son las medidas básicas de prevención que las personas pueden tomar para evitar contagios? ¿Dónde pueden recurrir si tienen dudas sobre situaciones de riesgo o síntomas?

La principal medida de prevención es la vacunación. La población objetivo se debe acercar a los centros de vacunación dispuestos por el Ministerio de Salud, revisando la página https://saludresponde.minsal.cl/preguntas-frecuentes-vacunacion-mpox/.

La vacuna es de sólo 2 dosis, separadas por 2 semanas, tiene pocos efectos secundarios y es altamente efectiva. Protege, además, no sólo para la variante del 2022, sino que también para la del 2024. Cuando una persona se inmuniza, se protege a sí misma y a todas sus parejas y contactos directos.

En caso de tener síntomas, los/as pacientes deben acercarse al servicio de urgencia más cercano, de manera que los evalúen. El diagnóstico solo se realiza con PCR de las lesiones.

 

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